¡Hasta aquí llegan las pretensiones del injerencismo! La presidenta Claudia Sheinbaum le dejó claro al viejo régimen del PRIAN que las acusaciones contra políticos mexicanos hechas desde el extranjero se investigan en México, por instituciones mexicanas y conforme a la Constitución. La presidenta no cederá frente a la ofensiva mediática que se ha desplegado contra su gobierno así que les recordó la constitución e hizo un llamado al pueblo a defender la patria.
“En el momento en que quien decida por México sean las instituciones extranjeras, particularmente en quién gobierna y quién no, es muy peligroso para la soberanía nacional”, expresó Claudia Sheinbaum.
Las acusaciones se investigan aquí, no en Washington
Que se enteren los voceros de la derecha entreguista que viajan al extranjero a hablar mal del país, cualquier acusación contra autoridades mexicanas pasa por la Fiscalía General de la República y por las instituciones del Estado mexicano. No se aceptan investigaciones “a ciegas” desde el Departamento de Justicia de EE.UU. ni desde ningún otro gobierno. Esa es la línea que Sheinbaum trazó y que el viejo régimen, acostumbrado a recibir órdenes de Washington, no soporta.
El enojo del PRIAN: que México no se someta
Aquí va el dato que más le duele a la derecha entreguista. La 4T impulsó una reforma constitucional para reforzar la defensa de la soberanía: México no acepta intervenciones, intromisiones ni investigaciones realizadas sin autorización expresa del Estado mexicano. Eso enfurece al PRIAN, acostumbrado a que las decisiones se tomaran en otro idioma y en otra capital. Sheinbaum lo dijo sin filtros: detrás de la narrativa de “narcogobierno” hay sectores de la ultraderecha estadounidense y mexicana, con primos en España, América Latina y Europa, que quieren influir en las elecciones de EE.UU. y México para frenar a la Cuarta Transformación. No lo van a lograr.
AMLO respalda, el pueblo respalda, y la 4T responde unida
El expresidente Andrés Manuel López Obrador se pronunció con una carta abierta donde respaldó a Sheinbaum y denunció la ofensiva de la ultraderecha. La presidenta lo agradeció en sus propias palabras y rechazó las versiones de “ruptura” que la oposición agita en redes. No hay ruptura, hay movimiento histórico. Sheinbaum calificó de misóginos los señalamientos de quienes pretenden afirmar que ella no gobierna y dejó claro que la unidad del movimiento es irreversible.
México decide en México
A la pregunta que cierra el debate, Sheinbaum la respondió de frente: ¿Quién gobierna en México? ¿Las instituciones extranjeras o las mexicanas? Las mexicanas. ¿Qué quieren los conservadores? Que el pueblo se confunda, que el movimiento se divida, que las acusaciones del extranjero se asuman como verdaderas sin investigación. Y la respuesta del pueblo es la misma desde el 2 de junio de 2024: aquí decidimos nosotros, y eso no se negocia.
