La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó este jueves durante su conferencia matutina que no se decretarán feriados nacionales obligatorios durante los partidos del Mundial de Fútbol 2026 que se realizarán en México, dejando la decisión de ajustes laborales y escolares a la autonomía de cada estado y a la negociación interna en empresas.
Razones económicas y legales detrás de la decisión
La mandataria explicó que declarar un día como no laborable a nivel nacional implicaría su incorporación a la Ley Federal del Trabajo, lo que obligaría a las empresas que deban operar a pagar horas extra y compensaciones adicionales a sus empleados. Por esta razón, cualquier permiso o modificación de horario para los trabajadores del sector privado deberá ser gestionado directamente con sus empresas.
Sheinbaum detalló que el gobierno federal optó por un esquema descentralizado para proteger la estabilidad económica y operativa tanto del sector público como del privado durante el evento deportivo.
Facilidades para el sector público y autonomía estatal
“El Gobierno de la CDMX entró en contacto con la Secretaría del Trabajo para dar algunas facilidades para los trabajadores del gobierno”, señaló la presidenta, indicando que se podrían implementar esquemas de flexibilidad horaria o guardias escalonadas para la burocracia de la capital.
Sin embargo, aclaró que esta medida no se extenderá de forma uniforme al resto del país, respetando el pacto federal. Cada entidad federativa, especialmente aquellas con sedes mundialistas como Jalisco y Nuevo León, deberá evaluar sus condiciones locales para decidir sobre ajustes en el sector gubernamental y escolar.
