La presidenta Claudia Sheinbaum reaccionó este jueves ante las acusaciones de Estados Unidos, exigiendo que se presenten pruebas concretas antes de proceder contra funcionarios mexicanos señalados, como el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya. Durante su conferencia de prensa en Palacio Nacional, la mandataria negó que su gobierno otorgue protección a nadie y enfatizó que cualquier acción debe ajustarse a la ley mexicana.
Cooperación bilateral bajo principios claros
Sheinbaum estableció que la relación con Washington debe basarse en cuatro pilares: respeto a la soberanía e integridad territorial, responsabilidad compartida pero diferenciada, respeto mutuo y confianza mutua. Rechazó cualquier forma de injerencia, especialmente en asuntos políticos, aunque afirmó que la comunicación y coordinación con Estados Unidos continúan.
La presidenta cuestionó la solidez de las pruebas proporcionadas hasta ahora por las autoridades estadounidenses, mencionando que en un caso difundido, la única evidencia era una hoja con una anotación de pago. Aseguró que, hasta la fecha, no han recibido elementos suficientes para actuar legalmente contra los mexicanos señalados.
Reciprocidad en la entrega de acusados
Sheinbaum recordó el historial de cooperación de México, señalando que el país ha entregado a más de 90 personas requeridas por Estados Unidos que se encontraban en cárceles mexicanas. En contraste, mencionó que su gobierno ha solicitado la extradición de aproximadamente cuatro individuos vinculados al contrabando de combustibles (‘huachicol’) y a dos relacionados con la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa en 2014, sin haber obtenido respuesta hasta el momento.
“Entonces es responsabilidad compartida. Y si tienen algo contra algún mexicano, las pruebas y aquí se juzga, de acuerdo con los criterios del sistema penal acusatorio y de la Constitución”, apuntó la mandataria.
Insistió en que cualquier detención en territorio nacional debe cumplir estrictamente con la legislación mexicana. “Lo he dicho yo muy claramente: no protegemos a nadie, pero para detener a alguien tiene que cumplirse con la ley mexicana”, afirmó Sheinbaum.
