La presidenta Claudia Sheinbaum anunció este miércoles una ambiciosa estrategia energética que incorporará 32 mil megawatts de nueva capacidad eléctrica para 2030, con una inversión proyectada de 739 mil millones de pesos, donde el 70% provendrá de fuentes renovables.
Desarrollo del plan energético
Durante la conferencia matutina en Palacio Nacional, la secretaria de Energía, Luz Elena González Escobar, detalló que alrededor de 22 mil MW se generarán mediante tecnologías limpias como solar, eólica, geotérmica, termosolar e hidroeléctrica. La funcionaria explicó que esta transformación atenderá el crecimiento de la demanda, impulsará la economía y garantizará el acceso a la electricidad en todo el país.
Entre los proyectos específicos se contemplan más de 12 mil MW de generación fotovoltaica y cerca de 6,800 MW de energía eólica, además de la modernización de centrales hidroeléctricas y el fortalecimiento de proyectos geotérmicos.
Control estatal y proyectos emblemáticos
Las autoridades enfatizaron que el Estado conservará la rectoría del sector eléctrico, con el objetivo de que el sector público aporte el 61% de la generación nacional para 2030. La CFE participará en el 79% de la nueva capacidad instalada, ya sea por inversión directa o mediante esquemas de financiamiento que mantendrán la propiedad de los activos en manos del Estado.
Se destacaron proyectos estratégicos como la Central Fotovoltaica Puerto Peñasco en Sonora, que al concluir sus cuatro etapas alcanzará mil MW, y el proyecto “Oasis” en Mulegé, Baja California Sur, que combinará paneles solares, sistemas de almacenamiento con baterías e hidrógeno verde para suministrar electricidad a una región aislada.
Impacto ambiental y soberanía
La presidenta Sheinbaum calificó el programa como un hecho histórico para el país, señalando que por primera vez el crecimiento de la capacidad eléctrica se sustentará mayoritariamente en energías limpias. Subrayó que esto permitirá reducir las emisiones contaminantes y disminuir gradualmente la dependencia del gas natural importado.
Según estimaciones oficiales, la estrategia evitará la emisión de alrededor de 69 millones de toneladas de dióxido de carbono equivalente para 2030, contribuyendo al cumplimiento de los compromisos internacionales de México en materia de cambio climático. Sheinbaum aseguró que esta transformación fortalecerá la soberanía energética y permitirá avanzar hacia un sistema eléctrico más limpio, confiable y sustentable.
