La primera temporada de ‘Ciudad de las estrellas’ ha llegado a su fin con un desenlace que deja a los espectadores conmocionados y con pocas certezas sobre el rumbo de una posible segunda entrega. El octavo episodio, titulado ‘Los lobos’, resolvió el destino de varios personajes, pero el epílogo dejó una advertencia clara: nadie puede escapar del alcance de la KGB.
En el capítulo final de la temporada, se mostró cómo Sergei Nikulov (Josef Davies) y el Diseñador Jefe (Rhys Ifans) fueron capturados, mientras que un nuevo líder, interpretado por Felix Scott, asumió el control del programa espacial soviético. Irina (Agnes O’Casey) ascendió como agente doble junto a Roskova (Anna Maxwell Martin), Lakshmi (Priya Kansara) logró llegar a Finlandia, Sasha (Solly McLeod) se entregó, y Valya (Adam Nagatilis) murió en Venus.
El destino de Tanya y la sombra de la KGB
El epílogo de la temporada se centró en Tanya (Ruby Ashbourne Serkis), quien había desaparecido de la trama tras su encuentro con el contacto de Valya en Moscú y el enfrentamiento con Irina en el piso franco. La escena final muestra primero a Irina en su casa, observando a su hija tocar el piano, una melodía que su antigua profesora de música le enseñó. Mientras Irina escucha, parece comprender que se encuentra en la ‘Ciudad de la luz’.
La acción se traslada entonces a París, donde Tanya ha construido una nueva vida, pero es vigilada de cerca por una misteriosa joven llamada Celine (Fadily Camara). Esta misma mujer ya había aparecido antes en la serie, cuando puso a prueba la lealtad de Anastasia en un club nocturno parisino, haciéndose pasar por una agente occidental. Celine es, como se revela, una informante de Roskova (Anna Maxwell Martin).
Este epílogo deja claro que, sin importar lo lejos que se huya de la Unión Soviética, la KGB siempre tendrá localizados a sus objetivos. Queda por ver qué planes tiene Roskova con la información sobre el paradero de Tanya.
Para conocer el desenlace de esta historia, habrá que esperar a una posible segunda temporada, que aún no ha sido confirmada por Apple TV. De confirmarse, la serie no seguiría los grandes saltos temporales característicos de ‘Para toda la humanidad’, sino que mantendría transiciones más discretas.
