La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo destacó que el control de los energéticos es fundamental para mantener la independencia nacional, al encabezar en Veracruz la conmemoración del 88 aniversario de la expropiación petrolera. Durante el acto, realizado en el complejo industrial de Petróleos Mexicanos (Pemex) en Pueblo Viejo, subrayó que México “no se vende, no se entrega, se defiende” y reafirmó el compromiso con la soberanía del pueblo sobre sus recursos naturales.
Legado de Lázaro Cárdenas y defensa de la soberanía
Al evocar el histórico gesto del general Lázaro Cárdenas del Río en 1938, Sheinbaum calificó la expropiación petrolera como “un acto de valentía histórica, de enorme amor por México y por su pueblo… un acto de soberanía”. Destacó que aquella decisión marcó una de las fechas más trascendentes en la historia del país y que el pueblo respondió con solidaridad al aportar lo posible para la indemnización de las empresas extranjeras expropiadas.
“Somos herederos del espíritu que nació aquella noche de 1938”, afirmó, y añadió que hoy, 88 años después, el gobierno sigue confiando en el pueblo y defendiendo su soberanía. “Los momentos más grandes de México nacen cuando un pueblo digno decide tomar en sus manos su propio destino”, enfatizó.
Presencia de Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano
La mandataria estuvo acompañada por el ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, hijo del general y próximo presidente de la Comisión Consultiva del Petróleo que Pemex creará para asesorar en materia energética. Sheinbaum reconoció su lucha por la soberanía energética y su aportación a la democracia, recordando que “Cuauhtémoc Cárdenas debería haber sido el presidente de la República en 1988, pero un fraude electoral nos arrebató esa posibilidad”, al igual que en 2006 con Andrés Manuel López Obrador.
“Nos enseñó que la lucha por la democracia se construye con el pueblo de México”, agregó.
Críticas al modelo neoliberal y avances de la 4T
Sheinbaum criticó el modelo neoliberal por haber debilitado deliberadamente las empresas públicas, señalando que durante los gobiernos de Vicente Fox y Felipe Calderón, con precios internacionales del petróleo en 100 dólares por barril, se generaron excedentes anuales de entre 10 mil y 16 mil millones de dólares. Sin embargo, ese dinero fue destinado a privilegios y corrupción, en lugar de invertirse en infraestructura.
“Sólo para darse una idea, (ese dinero) hubiese alcanzado para construir más de tres o quizá cuatro refinerías del tamaño de Dos Bocas. De ese tamaño fue el saqueo de los excedentes petroleros”, denunció.
Retos actuales y futuro energético
La presidenta destacó que desde 2018, con el triunfo de la Cuarta Transformación, se ha recuperado la soberanía energética y la dignidad del pueblo. Se ha reducido la importación de gasolina gracias al fortalecimiento del sistema de refinación, aunque México aún importa el 75 por ciento de ese combustible.
El siguiente objetivo, indicó, es mejorar la producción nacional de gasolina y ampliar el uso de energías renovables. “El petróleo, el gas, el viento, el sol y la riqueza de nuestra tierra tienen un solo dueño legítimo: el pueblo de México”, afirmó.
“México no se vende, México no se entrega, México se defiende”
Presencias y ausencias en el evento
En el acto estuvieron presentes la secretaria de Energía, Luz Elena González; el director de Pemex, Víctor Rodríguez; el jefe de la Oficina de la Presidencia, Lázaro Cárdenas Batel –nieto del general–, y los gobernadores de Veracruz y Tamaulipas, Rocío Nahle y Américo Villarreal. Llamó la atención la ausencia del líder del sindicato petrolero, Ricardo Aldana.
