La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, informó que su administración consiguió un convenio con los operadores de estaciones de servicio para establecer un precio máximo voluntario en la venta de diésel, aunque consideró que esta baja todavía no es suficiente.
Acuerdo y perspectivas de mejora
Durante su habitual encuentro con la prensa, la mandataria federal explicó que, a pesar de los beneficios fiscales aplicados, el costo de este carburante había experimentado alzas considerables en varias zonas de la República. Mencionó que “se estaba vendiendo en muchos lugares a 30 pesos”.
Tras sostener conversaciones con los representantes del gremio, se acordó imponer una restricción al valor de comercialización. “Se aceptó un tope voluntario, como siempre, no forzado, está sobre los 28.50”, precisó Sheinbaum.
Búsqueda de soluciones adicionales
Sin embargo, la titular del Ejecutivo nacional afirmó que se analizan opciones complementarias para lograr una reducción mayor del precio, incluso frente a un escenario global desfavorable caracterizado por el encarecimiento del crudo. Agregó que “estamos revisando para que pueda todavía darse en este periodo a menores costos, para que no influya en la inflación”.
