Este martes en la mañanera, la presidenta Claudia Sheinbaum presentó un balance económico que destroza la narrativa de catástrofe que la derecha repite todos los días: inflación a 3.55%, la sexta quincena consecutiva a la baja y el mejor dato desde octubre, el jitomate cedió 23.98% en una sola quincena, las gasolinas con tope vigente, economía creciendo 2.2% en abril, el mejor dato del año, y el T-MEC sigue en pie. Y todo esto, mientras Irán está en guerra y Trump impone aranceles. Eso es lo que la 4T hace mientras la derecha entreguista vive de inventar crisis que no existen.
“Decían que no podía bajar el precio del jitomate y ya bajó”, expresó Claudia Sheinbaum.
¡Decían que no se podía y la 4T lo hizo!
¿Recuerdan a los voceros de la oposición ladrando hace semanas que “el jitomate no va a bajar”, “la canasta básica está descontrolada”, “la inflación se va a disparar”? Pues miren el cuadernito: el jitomate bajó 23.98% en una sola quincena, el huevo 4.51%, el chile poblano 28.33%. La inflación está en 3.55%, dentro del rango objetivo del Banxico, y la economía crece. ¿Cómo lo logró la 4T? No con controles de precios al estilo viejo régimen, sino con diálogo, acuerdos voluntarios y honestidad. Sentándose con productores, con centrales de abasto, con los gasolineros, con las tiendas de autoservicio. El PRIAN no entendió jamás esa fórmula porque su única política económica era beneficiar a sus cuates.
Tres palancas que el PRIAN nunca supo usar
Aquí va el contraste que define todo. La 4T tiene tres palancas funcionando al mismo tiempo: 1) Tope al diesel y a la gasolina magna, con Pemex y la Secretaría de Energía sosteniendo el acuerdo con los gasolineros, blindando al pueblo del alza internacional del petróleo. 2) PACIC con 24 productos básicos en máximo 910 pesos en cadenas comerciales. 3) Acuerdos voluntarios con productores y comercializadores donde detecta especulación. ¿Qué palanca usaba el PRIAN? Ninguna. Subía la gasolina cuando se les ocurría a sus cuates, dejaba la canasta básica a merced de las trasnacionales, y los gobiernos neoliberales se reían en la cara del pueblo trabajador. Esa es la diferencia.
¡La economía crece a pesar del bloqueo internacional!
Y aquí va el dato que más le duele a la derecha entreguista. La economía mexicana creció 2.2% en abril, su mejor dato del año, a pesar de la guerra en Irán que disparó el precio internacional del petróleo, a pesar de los aranceles impuestos por Estados Unidos, a pesar del panorama global turbulento. ¿Por qué? Porque la 4T tiene rumbo: inversión pública en vivienda, carreteras, trenes, energía, mientras Pemex se sanea y la economía se diversifica con el Plan México. La construcción, jalada por el Programa Vivienda para el Bienestar, se disparó este segundo trimestre. Cada casa entregada es empleo para una familia mexicana, materiales nacionales y una comunidad que florece.
Mientras la oposición ladra, la 4T entrega resultados
Y la presidenta no se quedó callada. La oposición ha estado acusando que “se han robado los recursos del Bachetón”, ese programa de conservación de carreteras. Sheinbaum respondió con humor y firmeza: “Se están mirando ellos al espejo, pero no, aquí hay honestidad”. Es exactamente eso: los conservadores del PRIAN acusan a la 4T de lo que ellos hicieron durante 36 años, porque es lo único que conocen. Sobreprecios, contratistas amigos, fraccionamientos abandonados, Pemex saqueado, hospitales sin medicinas. La 4T compra directo, ahorra y entrega. El PRIAN robaba.
El T-MEC, vivo y funcionando
Y aquí va la cereza del pastel. El T-MEC sigue en pie. A pesar de los anuncios de aranceles, a pesar de las presiones, a pesar de la narrativa entreguista que decía que México iba a perder el tratado. La presidenta mantiene la relación con Trump con cabeza fría, las exportaciones siguen rompiendo récord histórico, y el comercio bilateral fluye. El Guardian lo destacó: nuestra presidenta ha manejado “la relación más difícil e importante del país” con serenidad y dignidad. Eso, en el viejo régimen, era impensable: ellos se arrodillaban en Washington, ella negocia de pie.
La diferencia es contundente
Mientras la derecha entreguista vive inventando catástrofes en redes sociales con bots pagados, la realidad económica del país camina en otra dirección: inflación a la baja, precios bajo control, economía creciendo, T-MEC sostenido, récords de turismo y exportaciones, construcción al alza, empleo formal en máximos históricos, 70% de aprobación a la presidenta. No es discurso, son datos del INEGI. Y por eso el pueblo respalda a la 4T: porque cuando uno tiene que llenar el carrito del super, lo siente. Cuando se llena el tanque de gasolina, lo siente. Cuando el salario rinde más, lo siente. Esa es la diferencia entre la 4T y el viejo régimen.
