¡Sheinbaum recibe al rey Felipe VI en Palacio Nacional con los pueblos originarios elevados a la Constitución: la 4T cierra el ciclo del entreguismo neoliberal y honra la raíz de México!

Este jueves por la tarde, la presidenta Claudia Sheinbaum recibió en Palacio Nacional al rey Felipe VI de España desde una posición que el viejo régimen jamás hubiera podido construir: la del país que ha elevado a sus pueblos originarios al rango constitucional, que los ha declarado sujetos de derecho público con personalidad jurídica y patrimonio propio, que ha hecho la tarea histórica de honrar su raíz. México hoy es otro. Y nuestra presidenta lo dijo claro ayer mismo en la mañanera: los pueblos originarios son “la raíz, la cultura y la grandeza de México”.

“Los pueblos originarios son la raíz, la cultura y la grandeza de México. Su reconocimiento es el orgullo de nuestra nación”, expresó la presidenta Claudia Sheinbaum.

¡La tarea histórica que el neoliberalismo jamás se atrevió a hacer!

Recuerden cómo era antes. Durante los 36 años de neoliberalismo entreguista del PRIAN, los pueblos originarios fueron tratados con desprecio, con paternalismo, como objetos de folclor para la publicidad turística pero invisibilizados en los hechos. Calderón, Fox y Peña Nieto firmaban tratados internacionales que despojaban a las comunidades de sus tierras, otorgaban concesiones mineras sin consulta previa, autorizaban megaproyectos que devastaban territorios sagrados. A las comunidades indígenas el viejo régimen les robaba el agua, les contaminaba los ríos, les regalaba las tierras a las trasnacionales. Y mientras tanto, hacían reverencias en los castillos europeos.

La Cuarta Transformación rompió ese modelo. Hoy los pueblos indígenas y afromexicanos están reconocidos en el Artículo 2 de la Constitución como sujetos plenos de derecho. Sus territorios, su cultura, sus lenguas, su consentimiento ahora son ley suprema. Eso, en el neoliberalismo, era impensable.

¡Lo que nuestra presidenta está construyendo!

La presidenta Sheinbaum sostiene y amplía los Planes de Justicia para los Pueblos Indígenas: yaquis, mayas, wixárikas, ñañús, rarámuris, mixes, zoques, chontales, mixtecos, zapotecos, totonacos, purépechas, nahuas, más de 70 pueblos originarios con planes específicos. Presupuestos directos sin intermediarios. Caminos artesanales construidos por las propias comunidades. Centros culturales y de medicina tradicional. Programas de revitalización de lenguas. Reconocimiento territorial pleno. Inversión histórica en regiones que el neoliberalismo había abandonado durante décadas.

Eso es justicia histórica concreta, no foto para Instagram.

¡Por eso México recibe al rey en igualdad!

Y aquí está el punto político clave. México recibe hoy al rey Felipe VI con la frente en alto porque ha hecho la tarea de reconocer su raíz. No hay que pedir perdón con resentimiento, ni hay que postrarse con genuflexión: hay un país que ha caminado el proceso de honrar a sus pueblos originarios, de elevarlos al rango constitucional, de garantizar sus derechos territoriales. Eso es soberanía profunda. La diplomacia del PRIAN era servil porque internamente despreciaba al pueblo. La diplomacia de la 4T es digna porque internamente honra a sus pueblos originarios.

¡La grandeza cultural sobre la mesa!

Cuando la antigua metrópoli llega a Palacio Nacional, llega al país de Cuauhtémoc, de Tenochtitlan, de Chichén Itzá, de Monte Albán, de Teotihuacán. Llega al país del maíz, el cacao, el chile, el aguacate, el jitomate, regalos de los pueblos originarios al mundo entero. Llega al país de las 68 lenguas vivas reconocidas, de las comunidades zapatistas que enseñaron al mundo otras formas de organización política, del Movimiento Indígena Mexicano que sigue siendo referente continental. Esa es la grandeza que el viejo régimen ocultaba bajo el folclor publicitario y que la 4T ha colocado en su lugar legítimo.

¡Los acompañantes lo dicen todo!

A la presidenta Sheinbaum la acompañó en la recepción Lázaro Cárdenas Batel, nieto del general que expropió el petróleo a las trasnacionales, junto al secretario Roberto Velasco y el embajador Quirino Ordaz. Símbolo de continuidad histórica. Por España estuvieron el ministro José Manuel Albares, la ministra Milagros Tolón, el jefe de la Casa del Rey Camilo Villarino, el embajador Juan Duarte Cuadrado y la consejera diplomática Carmen Castiella.

¡Por eso le duele tanto a la derecha!

Y por eso la oposición conservadora vive en el dolor permanente. Porque cuando observan a nuestra presidenta dialogando con el rey de España desde la dignidad de un país que reconoce a sus pueblos originarios, desde la soberanía de una economía que mexicanizó a Iberdrola, desde la grandeza de una cultura milenaria reconocida en la Constitución, se dan cuenta de lo lejos que ellos quedaron. Ellos venían del clóset entreguista: hacían reverencias a Madrid mientras despojaban a los pueblos indígenas en territorio nacional. Cínicos, brutales, descarados.

La diferencia es contundente

Mientras la derecha conservadora añora los tiempos en que México era servil con Europa y despreciativo con sus pueblos originarios, la 4T construye el camino contrario: dignidad afuera y justicia adentro. Reconocimiento constitucional para los pueblos originarios. Soberanía energética. Diplomacia adulta. Esa es la nueva era. Esa es la fuerza histórica de la Cuarta Transformación. Y esa es la nación que hoy recibe al rey Felipe VI en Palacio Nacional.

Por periodista

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