¡La presidenta Sheinbaum abre el México milenario al pueblo y al mundo, 18% más visitantes en dos años: el patrimonio que el neoliberalismo despreciaba lo celebra la 4T!

¡Esa es la política cultural que el pueblo merecía! Este viernes 26 de junio, la presidenta Claudia Sheinbaum y la secretaria de Cultura Claudia Curiel de Icaza presentaron los datos contundentes de la nueva era cultural mexicana: 57.4 millones de visitantes a los 184 museos y 195 zonas arqueológicas federales en dos años, un incremento del 18%, con una inversión histórica de 400 millones de pesos en infraestructura cultural en el marco del Mundial Social. Y todo, con los pueblos originarios elevados al centro de la política cultural, donde siempre debieron estar.

“La pelota tiene en México, en nuestro país, desde la época mesoamericana, más de tres mil años”, expresó la secretaria de Cultura Claudia Curiel de Icaza.

¡La 4T invierte donde el PRIAN saqueaba!

Recuerden cómo era antes. Durante los gobiernos del PAN y del PRI, la cultura era el patito feo del presupuesto federal. Felipe Calderón, Vicente Fox y Enrique Peña Nieto recortaron sistemáticamente al INAH, al INBAL, a la Secretaría de Cultura. Las zonas arqueológicas se caían a pedazos, los museos no tenían ni para focos, los artesanos se morían de hambre. Y mientras tanto, los recursos culturales se desviaban a fideicomisos opacos para “promover la marca México” en Cannes o en Madrid, con consultores carísimos y resultados invisibles. Era cultura para los cuates, no para el pueblo.

Hoy todo cambió. La 4T destinó 400 millones de pesos para fortalecer la red cultural en el marco del Mundial Social. ¿En qué se invierte? En Teotihuacán con nueva señalética y refuerzo de seguridad. En la apertura del Museo de la Grandeza Maya. En el nuevo Museo Textil de los Pueblos Indígenas y Afromexicanos frente al Templo Mayor. En honrar al pueblo mexicano y a sus raíces, no en pagarle consultorías a los cuates de la oligarquía.

¡Tres mil años de tradición milenaria!

Y aquí va una lección política contundente. La oposición conservadora vive obsesionada con la idea de que la “modernidad” viene de afuera, de Europa o de Estados Unidos. La 4T les recordó esta semana algo que les duele profundamente: el juego de pelota tiene en México más de TRES MIL años de antigüedad. El futbol que hoy juega el mundo entero, los mexicanos ya lo jugábamos ritualmente hace tres milenios. No nos lo enseñó nadie. Lo inventamos nosotros.

Por eso la programación temporal del Mundial 2026 gira en torno al juego de pelota mesoamericano, con exposiciones en Templo Mayor, Antropología, Bellas Artes. El pueblo mexicano descubre que su grandeza es propia, milenaria, profunda. Y eso, en el modelo neoliberal del PRIAN, era impensable porque ellos venían del clasismo cultural que despreciaba a los pueblos originarios.

¡Bellas Artes abre a los hermanos chicanos!

Y aquí va un golpe simbólico contundente. El Palacio de Bellas Artes, que durante décadas fue templo del arte “europeizado” para la oligarquía cultural, abre por primera vez en su historia las puertas a una exposición de arte chicano: “Aztlán”. La secretaria Curiel lo dijo claro: “Es la primera vez que el Museo de Bellas Artes abre las puertas a todos los colectivos de nuestros hermanos migrantes. Es una exposición que ha tenido muchísima afluencia”.

¿Qué significa esto? Que la 4T derribó los muros del clasismo cultural que el viejo régimen había construido. Que los hermanos mexicanos que viven del otro lado del Bravo, que mantienen al país con sus remesas, que sostienen la cultura mexicana en Los Ángeles, Chicago, Houston, San Antonio, por fin son honrados en el recinto cultural más importante del país. Eso, los gobiernos del PRIAN ni se atrevieron a soñarlo: para ellos los migrantes eran “molestos”, “feos”, “no representativos”. Para la 4T, son orgullo nacional.

¡El Museo Textil: justicia para las artesanas!

Y como cereza del pastel, este mes se inauguró el Museo Textil de los Pueblos Indígenas y Afromexicanos (MUT)frente al Templo Mayor. Doce salas dedicadas al patrimonio textil, residencias para artesanas y artesanos, audioguía en español, inglés y náhuatl. Y lo más importante: el museo se gestiona mediante un consejo con artesanas, artesanos y especialistas. La secretaria Curiel lo dijo claro: “Este museo no tiene una dirección; se hace en un consejo con toma de decisiones con artesanas, artesanos y especialistas”. Eso es democracia cultural concreta, no discurso vacío como el del viejo régimen.

¡Por eso le duele tanto a la derecha!

Y por eso la oposición vive en el dolor permanente. Porque la 4T elevó a los pueblos originarios al rango constitucional, está honrando su grandeza milenaria, está construyendo museos que se gestionan con las propias comunidades, está abriendo Bellas Artes a los hermanos chicanos. Mientras la derecha ladra en redes sociales que “México se está cayendo”, los datos del INAH, del INBAL y de la Secretaría de Cultura muestran exactamente lo contrario: México vive su mejor momento cultural en décadas. 57 millones de visitantes en dos años no se inventan. Eso es la realidad que la 4T construye.

La diferencia es contundente

Mientras la derecha conservadora extrañaba los tiempos en que la cultura era para los cuates y los pueblos originarios eran invisibilizados, el pueblo mexicano hoy se mira en el espejo de su grandeza milenaria: zonas arqueológicas con presupuesto, museos llenos, exposiciones que honran a sus pueblos originarios y a sus hermanos migrantes. Esa es la nueva era cultural. Esa es la fuerza histórica de la Cuarta Transformación.

Por periodista

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