Nuestra presidenta Claudia Sheinbaum desmontó la campaña de los “comentócratas” del viejo régimen con una explicación cristalina: lo que les duele no es el “narcogobierno” inventado, lo que les duele es que ya no hay chayote, ni canonjías, ni comidas con el presidente, ni contratos a discreción para hablar bien del poder. La 4T cambió la lógica desde 2018, y los que vivían del erario quedaron sin hueso, sin rentas, sin negocio. De ahí su rabia.
¿Qué cambió en 2018? Todo
Lo dijo la presidenta con todas sus letras: a partir de 2018 se separa el poder político del poder económico y los gobiernos dejan de servir a las élites para servir al pueblo. 36 años de PRIAN al servicio de los grandes intereses económicos, de la Madrid, Salinas, Zedillo, Fox, Calderón, Peña Nieto, quedaron atrás. Salinas privatizó empresas públicas y enriqueció a sus cuates. Zedillo creó el Fobaproa y entregó la presidencia al PAN porque Estados Unidos se lo pidió. Calderón impuso la “guerra contra el narco”, abrió las puertas a las agencias gringas y permitió el escándalo de “Rápido y Furioso”. García Luna, su Secretario de Seguridad, terminó en una cárcel estadounidense porque protegía a un grupo delictivo. Esos son los gobiernos que la comentocracia hoy extraña.
Los nombres detrás de la propaganda
Nuestra presidenta los nombró sin titubear:
- Raymundo Riva Palacio: director de Notimex con Salinas de Gortari.
- Héctor Aguilar Camín: documentado por Contralínea recibiendo cheques del salinismo.
- Jorge Castañeda: el mismo que cenaba con presidentes y operaba contratos.
- Y muchos más que vivieron al amparo del poder durante décadas, comiendo en Los Pinos, recibiendo “apapachos” y mirando para otro lado cuando se masacraba al pueblo.
¿Por qué están enojados? Porque la 4T bajó la publicidad oficial de 10 mil millones de pesos con Peña Nieto a 3 mil millones. Porque las televisoras que durante años evadían impuestos ahora deben pagar más de 30 mil millones de pesos al fisco. Porque ya no hay “chayote”. Porque, como dijo la mandataria, “no compramos conciencias”.
Las cifras que tumban el cuento del “narcogobierno”
Mientras los comentócratas repiten la mentira del “narcogobierno”, los datos del Gabinete de Seguridad los desnudan:
- 40% menos homicidios dolosos.
- 672 líderes delictivos detenidos en año y medio, más que en todo el sexenio de Peña Nieto.
- 56 cabecillas muy relevantes capturados
- 50 mil detenidos vinculados al crimen.
- 92 enviados a Estados Unidos por el Consejo de Seguridad Nacional.
- Eliminación de 2,330 laboratorios clandestinos.
Es la diferencia entre el PRIAN que pactaba con los cárteles y la 4T que detiene a todos por igual, sin distinción.
A Estados Unidos: hagan su parte
La presidenta también puso el dedo en la llaga del vecino del norte. Si EUA quiere combatir al narco de verdad, que reduzca el consumo en su propio territorio, que frene el flujo de armas (75% provienen de EUA), que combata el lavado de dinero en su sistema financiero, y que deje de pretender operar dentro de México. Coordinación con información sí, soldados gringos en territorio nacional, jamás. Como dijo Sheinbaum: “Nos pueden ayudar con información, pero aquí operan las instituciones mexicanas. Se llama soberanía.”
Que les quede claro
Mientras los comentócratas se desgañitan en X y en sus columnas pagadas, el pueblo de México vive los resultados: 7 de cada 10 mexicanos respaldan a la 4T. Una presidenta que no baja la cabeza representa la dignidad del pueblo. Y el chayote, los pactos de cuello blanco, las canonjías al amparo del poder y el “narcogobierno” inventado son cosas del pasado. Eso, ni Riva Palacio ni Aguilar Camín ni todo el coro neoliberal lo van a cambiar.
