La Selección Mexicana de fútbol logró una victoria histórica al vencer 2-0 a Ecuador y clasificar a los octavos de final de la Copa Mundial, rompiendo una sequía de 40 años sin triunfos en rondas de eliminación directa. El partido, celebrado en el Estadio Ciudad de México, generó una cascada de festejos tanto dentro del recinto como en calles y plazas públicas de todo el país y en ciudades de Estados Unidos.
Fin de una larga espera
El triunfo ante Ecuador puso fin a una obsesión de cuatro décadas, ya que la última victoria mexicana en un duelo de eliminación directa en un Mundial se había registrado en 1986, también en casa, ante Bulgaria. En ese lapso, el equipo acumuló siete derrotas consecutivas en octavos de final, incluyendo un fondo tocado en Qatar 2022 con la eliminación en fase de grupos.
Con este resultado, México se convirtió en el primer equipo de la Concacaf en eliminar a una selección de la Conmebol en un partido de esta instancia mundialista, cobrando revancha por tres eliminaciones previas sufridas ante Argentina y Brasil.
Rendimiento impecable y récords individuales
El combinado nacional completó una fase de grupos perfecta, con tres victorias y cero goles recibidos, una imbatibilidad que mantuvo ante Ecuador. Con esto, México se convirtió en la tercera selección en la historia del torneo en lograr cuatro victorias consecutivas sin admitir anotaciones, hazaña antes alcanzada solo por Italia en 1990 y Brasil en 1986.
Julián Quiñones, autor de un gol y una asistencia en el partido, acabó con una racha de 40 años sin que un futbolista mexicano registrara esa dobleta en un Mundial, igualando además a Cuautémoc Blanco y Rafael Márquez como los segundos máximos goleadores mexicanos en la historia del torneo, con tres anotaciones.
Juventud y fortaleza local
Gilberto Mora, con 17 años y 259 días, se convirtió en el segundo jugador más joven en ser titular en un partido de eliminación directa de un Mundial, solo superado por Pelé. Por otro lado, el Estadio Ciudad de México demostró ser un aliado clave, extendiendo su racha invicta como sede mundialista a diez partidos, con ocho victorias y dos empates.
El equipo ahora espera enfrentar en octavos de final a Inglaterra o a la República Democrática del Congo, en un partido que el técnico Javier Aguirre calificó como el más importante tanto para el fútbol mexicano como para su propia carrera.
